Las relaciones a distancia con nuestros perros

Las relaciones con los perros - Pelutopia escuela de etologia canina en Barcelona

Observo los perros y sus humanos en una terraza, paseando, en los inadecuados pipí-canes, en sus casas y en otros lugares. Entre los diferentes aspectos que se pueden observar, lo que demasiadas veces me parece destacar es la distancia de comunicación entre los dos, una distancia en la relación.

Compartir nuestra vida con un perro no es solamente proporcionarle comida, un hogar, cuidados veterinarios y paseos. Estos son elementos imprescindibles en el momento en que nos planteamos de vivir con él, pero por sí solos no son suficientes para construir una relación.

Poder entender realmente un perro es tremendamente complicado, es una importante inversión de tiempo estudiando y observando. No sabemos lo que son por haber vivido con ellos toda la vida, así como no somos mecánicos por haber conducido muchos coches.

Conseguir leer sus emociones, los detonantes de sus conductas, implica meternos en juego, cambiar nuestras perspectivas para comprender las suyas, y estudiar sus lenguaje con la misma dedicación que se necesita para aprender un idioma extranjero.

Los perros conocen muchas de nuestras palabras, nuestros movimientos, miradas, tonos de voz y estados de ánimos, muchísimo más de lo que nosotros entendemos de sus comunicación. Evidentemente se esfuerzan más en conseguirlo.

Son mas propensos en querer entendernos porque no se consideran mejores de nosotros, no buscan ilógicas jerarquías sociales en su familia humana, saben disfrutar lo poco que a veces podemos estar con ellos, se adaptan con paciencia a una vida estructurada según la lógica funcional de nuestra especie, no intentan cambiarnos y disfrutan de estar con nosotros también en días en los que tampoco nosotros mismos nos aguantamos.

Pensar de quererlos sin saber quién realmente son, o quien les gustaría llegar a ser, es cómo amar una persona sin realmente conocerla, es amar lo que queremos sea una persona, una nuestra representación mental, que puede ser muy diferente de lo que realmente esta misma persona es.

Nuestros perros no son un reflejo de nuestra personalidad o una manera de cubrir alguna nuestra necesidad, son mucho más, en los aspectos que nos gustan y también en los que no nos gustan.

Saber comunicar realmente con ellos no es una opción si nos importa sus bienestar.

Las relaciones a distancia son complicadas con las personas, con nuestros perros seguramente no pueden funcionar.

Texto: Marco Moretti – Pelutopia, escuela de etología canina.

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