Diferencia entre agresividad y conductas agresivas.

agresividad en los perros - Pelutopia escuela de etologia canina en Barcelona

A raíz de un dramático episodio ocurrido hace unos meses, en las redes sociales se han leído muchos debates y comentarios sobre la agresividad canina.

Me he dado cuenta que hay bastante confusión entre agresividad y conductas agresivas, sin embargo sería indispensable saber diferenciar bien entre la una y la otra.

Cuando mis clientes me describen su perro como agresivo siempre les pido de intentar no etiquetarlo como tal, y más bien centrarnos en profundizar todos los datos de sus conductas agresivas, porqué serán estos que iremos evaluando.

El simple hecho que un individuo tenga episodios de conductas agresivas no permite identificarlo como un sujeto agresivo, el mismo perro en situaciones donde cambian algunos factores, por ejemplo de entorno o sociales, puede no manifestar ninguna señal de agresividad.

Es muy importante tener claro que la agresividad no es es una respuesta violenta con intención de hacer daño, la conducta agresiva es la que puede tener esta finalidad, y tampoco siempre.

Las mismas conductas agresivas pueden tener finalidades muy diferentes, de alerta, de defensa o de comunicación, entonces no son necesariamente violentas, en el sentido de querer causar daño.

La agresividad es algo natural, una reacción psicofisiológica adaptativa regulada por reacciones neuroquímicas, exactamente como el miedo, es algo presente en todos los seres humanos y en los demás animales.

La agresividad entonces es una característica totalmente instintiva, las que son voluntarias y funcionales son sus modulaciones, es decir las conductas agresivas.

En los perros la agresividad puede ser indispensable en el desarrollo de estrategias de comunicación, en la creación de herramientas de gestión de los roles sociales, en general es indispensable para la supervivencia de un depredador.

Etiquetar un perro como agresivo puede modificar nuestra actitud en un proceso de rehabilitación, desviar nuestra atención de las causas de una conducta agresiva, hacernos evaluar un individuo de forma totalmente equivocada.

Solamente llegando a identificar las motivaciones y las causas de una conducta podemos empezar a proporcionar al perro herramientas funcionales diferentes para gestionar la misma situación de forma non violenta.

Texto: Marco Moretti – Pelutopia.

Foto: Luis en una manifestación de la agresividad como estrategia y herramienta de comunicación.

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