antispecismo Archivos - Pelutopia escuela de etología canina https://www.pelutopia.com/antispecismo/ Etología canina y antrozoología en la provincia de Barcelona Fri, 11 Sep 2026 13:32:38 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1.3 https://www.pelutopia.com/wp-content/uploads/2020/12/cropped-LogoPelutopiaFAVICONTrasparente-32x32.png antispecismo Archivos - Pelutopia escuela de etología canina https://www.pelutopia.com/antispecismo/ 32 32 ¿Pueden los perros sentir celos? https://www.pelutopia.com/pueden-los-perros-sentir-celos/ https://www.pelutopia.com/pueden-los-perros-sentir-celos/#respond Fri, 11 Sep 2026 13:32:31 +0000 https://www.pelutopia.com/?p=4263 Negar la complejidad emocional de los animales no humanos parece ser un intento constante de mantenerlos en una posición de inferioridad frente a nosotros. Pero, ¿qué nos dice la ciencia? Metaanálisis como el de Ritov et al. analizan emociones como la inequidad en entornos controlados donde los animales no tienen vínculos sociales reales ni contextos […]

La entrada ¿Pueden los perros sentir celos? aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
Negar la complejidad emocional de los animales no humanos parece ser un intento constante de mantenerlos en una posición de inferioridad frente a nosotros. Pero, ¿qué nos dice la ciencia?

Metaanálisis como el de Ritov et al. analizan emociones como la inequidad en entornos controlados donde los animales no tienen vínculos sociales reales ni contextos ecológicamente relevantes. Evaluar emociones complejas en estas condiciones es como tratar de entender el amor humano en un laboratorio sin historia ni relaciones previas. Los resultados, claramente, serán incompletos.

Los celos: miedo y relación

Estudios como los de Harris y Prouvost (2014) muestran que los perros reaccionan cuando su humano presta atención a otro: se interponen, empujan y exhiben incomodidad.

Estas NO son respuestas instintivas básicas, sino un reflejo del miedo (a perder un vínculo importante) combinado con el apego, un vínculo social significativo.

El sistema límbico de los perros, que incluye estructuras clave como la amígdala, encargada del procesamiento emocional, y el hipocampo, esencial para la memoria contextual, es sorprendentemente similar al humano. Este sistema confirma que comportamientos como los celos tienen una base neurobiológica sólida.

Según Panksepp, Damasio y LeDoux, el miedo, sustentado por un sistema emocional básico, actúa como el motor que impulsa estas reacciones al percibir amenazas sociales, activando respuestas esenciales para la supervivencia.

Negar esta conexión en los perros, cuando su base neurobiológica es similar a la humana, resulta ilógico, especialmente porque este sistema es la raíz de emociones más complejas como los celos.

El contexto lo es todo

Negar los celos en perros sin considerar sus entornos naturales nos recuerda los errores de la teoría de dominancia en lobos basada en estudios en cautiverio, o pretender medir la autoconciencia de un perro con un espejo, tan absurdo como evaluar nuestra inteligencia por el sentido del olfato.

No minimicemos las emociones de los perros por comodidad. Es hora de aceptar que su mundo emocional es más complejo de lo que creíamos y replantear cómo los entendemos y respetamos.

La entrada ¿Pueden los perros sentir celos? aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
https://www.pelutopia.com/pueden-los-perros-sentir-celos/feed/ 0
El planeta no es nuestro: y nunca lo fue https://www.pelutopia.com/el-planeta-no-es-nuestro-y-nunca-lo-fue/ https://www.pelutopia.com/el-planeta-no-es-nuestro-y-nunca-lo-fue/#respond Fri, 11 Sep 2026 12:58:16 +0000 https://www.pelutopia.com/?p=4244 ¿Cómo justificaríamos ante otras especies todo lo que les hemos arrebatado? Arthur Schopenhauer escribió: “Vergüenza de la moral que es digna de parias, y que falla en reconocer la esencia eterna que existe en cada cosa viva…”. Aunque esta frase tiene casi dos siglos, sigue siendo una crítica vigente a nuestra relación con las demás […]

La entrada El planeta no es nuestro: y nunca lo fue aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
¿Cómo justificaríamos ante otras especies todo lo que les hemos arrebatado?

Arthur Schopenhauer escribió: “Vergüenza de la moral que es digna de parias, y que falla en reconocer la esencia eterna que existe en cada cosa viva…”.

Aunque esta frase tiene casi dos siglos, sigue siendo una crítica vigente a nuestra relación con las demás especies.

¿Cómo es posible que nuestra moral, supuestamente avanzada, siga negándoles a otros seres vivos el derecho a coexistir dignamente?

El especismo y el antropocentrismo son la base de esta moral.

Nos hemos adjudicado el papel de dueños del planeta, imponiendo normas a un mundo que nunca nos perteneció.

Irónicamente, la especie que más presume de inteligencia y dominio es también la que más daño ha causado a los ecosistemas y vínculos multiespecie.

Pensemos en los perros.

No fueron creados por nosotros; se acercaron a nuestras aldeas buscando colaboración y mutualismo.

Sin embargo, esa oferta fue traicionada: dejaron de ser compañeros y pasaron a ser moldeados para cumplir nuestras expectativas, relegados a vivir en un entorno muchas veces opresivo y ajeno a su naturaleza.

Hoy, todavía decidimos sobre su libertad, emociones y vida cotidiana.

¿Es justo pedir tanto sin estar dispuestos a ceder nada?

Les imponemos reglas humanas cuando lo que necesitan es que entendamos su lenguaje, respetemos su tiempo y valoremos su individualidad.

La empatía no es un ideal abstracto; es una práctica diaria que requiere observar, escuchar y adaptar nuestra convivencia para crear un vínculo real, no uno basado en el control o en lo que nos conviene.

Pero esto no es solo sobre ellos.

Es fácil justificar nuestra forma de vida cuando evitamos mirar a los ojos de quienes comparten este planeta.

Pero si lo hiciéramos, ¿qué veríamos?

¿Cómo explicarles que el lugar que llaman hogar lo estamos destruyendo?

El cambio no empieza con grandes gestos ni revoluciones.

Empieza con algo tan simple y tan difícil como asumir responsabilidad.

Preguntarnos: ¿Qué estoy dispuesto a cambiar para que este vínculo, este planeta, sea mejor para todos?

Porque si no estamos dispuestos a cambiar nada, quizá lo que debería cambiar es nuestra moral.

La entrada El planeta no es nuestro: y nunca lo fue aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
https://www.pelutopia.com/el-planeta-no-es-nuestro-y-nunca-lo-fue/feed/ 0
Un perro no se roba: se secuestra https://www.pelutopia.com/un-perro-no-se-roba-se-secuestra/ https://www.pelutopia.com/un-perro-no-se-roba-se-secuestra/#respond Fri, 11 Sep 2026 12:50:42 +0000 https://www.pelutopia.com/?p=4241 Cuando alguien secuestra a un perro, no está quitando un objeto. Está desgarrando una familia, rompiendo vínculos que son pilares de bienestar tanto para el humano como para el perro. Es indigno, es una vergüenza, que todavía hoy, en tantos países, las leyes traten a los perros como simples “propiedades”. Se roban carteras, coches, teléfonos. […]

La entrada Un perro no se roba: se secuestra aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
Cuando alguien secuestra a un perro, no está quitando un objeto. Está desgarrando una familia, rompiendo vínculos que son pilares de bienestar tanto para el humano como para el perro.

Es indigno, es una vergüenza, que todavía hoy, en tantos países, las leyes traten a los perros como simples “propiedades”.

Se roban carteras, coches, teléfonos. Un ser vivo, con emociones y lazos afectivos, no se roba: se secuestra.

Y lo que sucede cuando un perro desaparece no tiene nada que ver con la pérdida de un bien material. Lo que se genera es un trauma que no cicatriza.

Personas y animales no humanos quedan marcados para siempre, enfrentando vacíos emocionales y miedos que transforman para siempre su manera de vivir.

¿Hasta cuándo vais a ser tan ciegos, políticos?

Tan ágiles para perpetuaros en el poder, recaudar impuestos y aseguraros pensiones doradas, pero incapaces de legislar con justicia y empatía.

¿De verdad no entendéis el daño que causan estas normativas obsoletas?

No hace falta mucha inteligencia para comprender que un perro no es una cosa, que un ser vivo tiene derechos, que arrancar a un perro de su hogar debe tratarse con la gravedad de un secuestro, no de un robo.

Ponedle rostro: la niña que no puede dormir preguntando por su perro. El anciano que ha perdido al único compañero de su vida. La familia que vive cada día con la incertidumbre y el miedo de imaginar lo peor.

Cambiar esto no es difícil. Existen las herramientas, solo falta voluntad.

Hay que imponer sentencias gravísimas para quienes secuestran un animal. Porque no estamos hablando de un delito menor, sino de una tragedia que destruye vidas, humanas y animales no humanas.

Basta ya de leyes que tratan a los perros como mesas o bicicletas. Que no protegen ni sus derechos ni los de las familias que los aman.

Cada vez que un perro es arrancado de su hogar y tratado como un objeto, no solo se rompe su mundo, también se quiebra nuestra humanidad.

La entrada Un perro no se roba: se secuestra aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
https://www.pelutopia.com/un-perro-no-se-roba-se-secuestra/feed/ 0
Las relaciones a distancia con nuestros perros https://www.pelutopia.com/las-relaciones-a-distancia-con-nuestros-perros/ Sun, 26 Jan 2020 15:45:40 +0000 https://www.pelutopia.com/?p=2917 Observo los perros y sus humanos en una terraza, paseando, en los inadecuados pipí-canes, en sus casas y en otros lugares. Entre los diferentes aspectos que se pueden observar, lo que demasiadas veces me parece destacar es la distancia de comunicación entre los dos, una distancia en la relación. Compartir nuestra vida con un perro […]

La entrada Las relaciones a distancia con nuestros perros aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>
Observo los perros y sus humanos en una terraza, paseando, en los inadecuados pipí-canes, en sus casas y en otros lugares. Entre los diferentes aspectos que se pueden observar, lo que demasiadas veces me parece destacar es la distancia de comunicación entre los dos, una distancia en la relación.

Compartir nuestra vida con un perro no es solamente proporcionarle comida, un hogar, cuidados veterinarios y paseos. Estos son elementos imprescindibles en el momento en que nos planteamos vivir con él, pero por sí solos no son suficientes para construir una relación.

Poder entender realmente un perro es tremendamente complicado, es una importante inversión de tiempo estudiando y observando. No sabemos lo que son por haber vivido con ellos toda la vida, así como no somos mecánicos por haber conducido muchos coches.

Conseguir leer sus emociones, los detonantes de sus conductas, implica meternos en juego, cambiar nuestras perspectivas para comprender las suyas, y estudiar su lenguaje con la misma dedicación que se necesita para aprender un idioma extranjero.

Los perros conocen muchas de nuestras palabras, nuestros movimientos, miradas, tonos de voz y estados de ánimos, muchísimo más de lo que nosotros entendemos de su comunicación. Evidentemente se esfuerzan más en conseguirlo.

Son más propensos a querer entendernos porque no se consideran mejores que nosotros, no buscan ilógicas jerarquías sociales en su familia humana, saben disfrutar lo poco que a veces podemos estar con ellos, se adaptan con paciencia a una vida estructurada según la lógica funcional de nuestra especie, no intentan cambiarnos y disfrutan de estar con nosotros también en días en los que tampoco nosotros mismos nos aguantamos.

Pensar en quererlos sin saber quiénes realmente son, o quiénes les gustaría llegar a ser, es como amar a una persona sin realmente conocerla: es amar lo que queremos que sea una persona, una representación mental nuestra, que puede ser muy diferente de lo que realmente esa misma persona es.

Nuestros perros no son un reflejo de nuestra personalidad o una manera de cubrir alguna necesidad nuestra, son mucho más, en los aspectos que nos gustan y también en los que no nos gustan.

Saber comunicar realmente con ellos no es una opción si nos importa su bienestar.

Las relaciones a distancia son complicadas con las personas, con nuestros perros seguramente no pueden funcionar.

Texto: Marco Moretti – Pelutopia, escuela de etología canina.

La entrada Las relaciones a distancia con nuestros perros aparece primero en Pelutopia escuela de etología canina.

]]>